Crítica Festival de música del Mosela en Trier 2009

23.8.2009. Diario Trierischer Volksfreund

Pasión bailada bajo un cielo de estrellas

El incipiente frío no logró apoderarse del cuerpo de los asistentes, ya que el espectáculo "Flamenco Puro" presentado en televisión, caldeó el ambiente en el patio interior del Palacio residencial de Trier inundándolo con temperamento español y la pasión por el baile.

Llena de pasión: la bailaora de flamenco Bettina La Castaño contrarrestó con el fuego de su programa "FlamencoPuro" las bajas temperaturas en el patio interior del Palacio residencial. Fotos TV (3): Mandy Radics

Trier. (MRA) "La sala de conciertos más bella de Trier" - así es como describen los artífices del Festival de música del Mosela esta joya de la corona, que se esconde bajo cielo abierto entre la basílica y el Palacio residencial. En el patio interior del palacio se congregaron cerca de 900 visitantes para asistir al espectáculo de las "auténticas joyas del flamenco español". Se contó con la presencia de Bettina La Castaño como artista invitada con su programa "Flamenco Puro".

Dos virtuosos de la guitarra acústica (El Espina y Mariano Campallo) se encargaron de abrir el espectáculo llevando al público con su tonos de flamenco trepidantes y delicados a la vez, al límite de otro mundo. Un mundo lleno de pasión y música que conmueven el corazón. Cuando finalmente hace su aparición en escena La Castaño con su estilo grácil y vestida en tonos naranja, la bailaora consigue arrastrar a su público hacia esta espiral irresistible. Consigue entusiasmar desde el principio a los cerca de 900 asistentes con una magnífica conjunción entre baile y música que varía, unas veces con tonos más suaves, otros veces más fuertes. Se gira sobre sí misma, alza los brazos al aire y golpea con los pies. La música cada vez es más rápida, al igual que sus pies. Cada músculo de su cuerpo parece vibrar en esta pasión marcada por los contrastes. Baila con energía y con fuerza pero, a la vez, con gracia y la ligereza de una pluma. Los tres cantaores (David Hornillo, Emilio Cabello, Manuel Salgado) y los dos guitarristas  la acompañan con su música y La Castaño baila como poseída hasta que los tonos de las guitarras van perdiendo fuerza, haciendo que el público se despierte repentinamente de su trance para expresar su entusiasmo mediante gritos de júbilo.

Bettina viene acompañada de dos bailaoras: Clarissa Wedding en traje negro y Christina Hall de blanco, que bailan un "hechizo de amor", a veces unidas y a veces separadas pero siempre con mucho sentimiento.

Bettina La Castaño es bailaora y coreógrafa apasionada. Esta hija de españoles creció en Suiza y baila flamenco en Sevilla desde que tenía 18 años. Una de sus áreas de interés principales es la conjunción del flamenco con otras culturas, lo que materializa en sus 15 programas distintos, a veces con música cíngara de Hungría, otros con tonos de la India o clásicos, entre otros. Sin embargo, en su espectáculo de Trier La Castaño ha optado por el flamenco más puro, de raíz, con guitarras, cantaores y bailaoras.

Los espectadores que habían venido de Kassel, Luxemburgo o Bergisch Gladbach, se entusiasmaron de tal forma con el espectáculo que acabaron con una gran ovación de pie aprovechando, además, para felicitar a Bettina Castaño por su cumpleaños.

El único punto negativo fue el hecho de que el escenario se encontraba a baja altura lo que no permitió a la mayoría de los espectadores apreciar los movimientos de pies de las bailaoras.

 „Sentir la música para poder expresarla bailando.“

Bettina Castaño